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La Industria 4.0 modifica la cadena de valor de la producción a partir de la convergencia entre las nuevas tecnologías, los componentes industriales y los procesos internos de cada empresa.

Esta revolución implica transitar un nuevo camino en el cual se elimina las barreras digitales, físicas y naturales. Los resultados saltan a la vista: con una aplicación móvil y web llamada Kilimo, por ejemplo, productores de Argentina lograron ahorrar en 20 meses 4 mil millones de litros de agua. Para eso utilizan Big Data, toman información del clima, del suelo y datos satelitales para entender la cantidad de líquido presente en una porción de terreno. De esta manera pueden determinar cuánta agua necesita la tierra.

El sistema productivo se vuelve más eficiente con la implementación de las nuevas tecnologías y todo el proceso alcanza un nivel de personalización sin precedentes.

Si bien en países como Estados Unidos, Alemania y Francia, la implementación de la Industria 4.0 es una Cuestión de Estado, en Latinoamérica el proceso es un poco más lento, pero no significa que no sea prioridad y que, de hecho, esté pisando fuerte en la región. Sin ir más lejos, Brasil ya está gestionando y planificando cómo implementar las nuevas tecnologías en todo su mercado, con el objetivo de posicionarse competitivamente en el mercado global.

Argentina, por su lado, ya cuenta con distintas empresas agropecuarias que están integrando las nuevas tecnologías. La innovación industrial a través de la tecnología,  como lo es el caso de Kilimo, están sucediendo en Argentina desplazando del mercado competitivo a quienes se aferran de sus viejos mecanismos.

 

Las seis caras de la Industria 4.0

Esta revolución tecnológica es un fenómeno que avanza a gran escala y a toda velocidad, y tiene una gran incidencia en cada aspecto de nuestra vida cotidiana: la economía, el turismo, el comercio, la información, la contratación, la administración pública, la formación, la logística, la seguridad y, por supuesto, las fábricas. ¿Pero a qué nos referimos cuando hablamos de “las nuevas tecnologías”? Son básicamente seis, sin distinción jerárquica y complementarias entre sí:

-El internet de las Cosas y los Sistemas Ciber-Físicos: se trata de la integración de los sistemas de computación, las redes de datos y los procesos físicos. Esto aporta valor en la evolución e integración de tecnologías transversales en diversos campos dentro de las fábricas.

-Fabricación aditiva e impresión 3D: permiten una hiper-personalización de la producción, abaratando costos al poder producir lotes de la cantidad necesaria, desde pequeñas piezas de maquinaria hasta prototipos.

-Big Data y Data Analytics: la cantidad de datos que circulan y se almacenan en la nube es inimaginable. Entender la importancia de toda esa información es fundamental para agilizar, mejorar y perfeccionar la productividad de una fábrica. Pero es un trabajo que ya no se puede hacer manualmente, se necesitan análisis digitales que puedan descartar toda la información irrelevante para centrarse sólo en aquella que tenga incidencia en los procesos de producción particulares.

-Inteligencia artificial: toda la información que se puede obtener a través de Big Data necesita ser procesada por herramientas y tecnologías que actúen en tiempo real. También son fundamentales algoritmos capaces de aprender de forma autónoma a partir de esa información recibida.

-Robótica control: existe una nueva generación de robots capaces de trabajar cooperativamente con las personas, sencillos de programar, accesibles y flexibles.

-Realidad virtual y Realidad Aumentada: son dos tecnologías distintas: la primera hace referencia a un plano en el que nada es real, todo es puramente virtual; mientras que en la segunda se agregan objetos virtuales a la realidad existente. Ambas tecnologías, sirven para optimizar los diseños, la automatización de los procesos, el control de la fabricación y la construcción, el entrenamiento y la formación de los trabajadores, y los trabajos de mantenimiento y de seguimiento.

Incorporar y combinar estas nuevas tecnologías va a significar un importante avance en cuanto a la toma de decisiones y la administración de tiempo y los recursos físicos y humanos. Es necesario buscar soluciones innovadoras para no quedarse fuera de una inevitable fusión: el mercado y la tecnología. Elegir no ser parte o no invertir lo suficiente significa regalar terreno frente a quienes sí lo hacen: la competencia.

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