

“Transporte, seguridad, emergencias, salud, servicios como el agua, electricidad, acceso a internet, son sólo algunos de los sectores en los que los gobiernos de la ciudades pueden sustentar los cambios e innovaciones para crear una ciudad ‘inteligente’ ”
La evolución de lo “smart”
La conectividad a internet ha cambiado la forma en que funciona nuestro universo, primero la comunicación, luego la producción industrial y más tarde aparatos que usamos en la vida cotidiana como televisores, lavadoras, heladeras, etc. Esta tendencia, conocida como “Internet of Things” ( IoT) comenzó a principios de milenio, utilizando dispositivos interconectados a redes que envían y reciben paquetes de datos disparando acciones y decisiones. Los espacios donde esta tecnología se ha incorporado, como fábricas u hogares, se conocen como “inteligentes” (“smarts” en inglés).
Los beneficios que el IoT brinda: significativo ahorro en energía, reducción de costos, gran cobertura de redes; han hecho que su adopción se haga masiva, trascendiendo las “smart industries” o “smart homes” e incorporándose a las ciudades, creando así lo que se conoce como “Smart City”.
Qué es una Smart City
Se trata de ciudades que, valiéndose de la tecnología IoT, redefinieron el funcionamiento de la vida urbana haciéndola más simple, rápida, eficiente y sustentable.
Las “Smart Cities” se caracterizan, principalmente por la interconectividad. En ellas, la Inteligencia Artificial y la tecnología IoT está incorporada a los servicios públicos, los comercios, las empresas, las fábricas, etc. Dispositivos conectados a Internet y que se conectan entre sí, coordinando el funcionamiento de toda la ciudad, reduciendo el consumo de energía y controlando de manera inteligente los niveles de producción y abastecimiento. Con el uso de sensores y de IoT, todas las partes de la infraestructura de una ciudad pueden ser gestionadas a la manera 4.0: remota, integral y eficientemente a través de Internet.
Transporte, seguridad, emergencias, salud, servicios como el agua, electricidad, acceso a Internet, son sólo algunos de los sectores en los que los gobiernos de la ciudades pueden sustentar los cambios e innovaciones para crear una ciudad “inteligente”. Recolectar datos con estos sistemas permite dar respuestas más eficientes y tener un control mayor y unificado de lo que sucede en la ciudad.
Descubre más de la Era 4.0 aquí

Construir una Smart City
Hoy, el 54% ciento de la población mundial reside en áreas urbanas y se prevé que para 2050 llegará al 66%, según datos de un informe de la ONU. Es por esto que los gobiernos y las empresas responsable de la provisión de servicios públicos recurren hoy más que nunca a la tecnología para asegurar la eficiencia y sustentabilidad de las ciudades que concentrarán cada vez más población.
Un claro ejemplo es el caso de Barcelona, una de las ciudades líderes en la categoría “smart”. Con una inversión de 18 millones de Euros destinados a instalación y mantenimiento, el gobierno de la ciudad reemplazó el alumbrado público de 200 calles por un sistema de iluminación LED inteligentes que no sólo posee capacidad para reducir el consumo energético, los costes de mantenimiento y los residuos, sino que al mismo tiempo podrán mejorar la calidad de luz y la seguridad de los espacios públicos. Estos dispositivos detectan el movimiento, las condiciones climatológicas y la situación lumínica a diferentes horas del día y responden en tiempo real a estos parámetros encendiéndose, aumentando su brillo o bajando la intensidad. El nuevo sistema supone un ahorro de 50% en consumo de energía que, traducido en ahorro económico, permite no sólo amortizar la inversión sino también invertir para aplicar esta transformación en más espacios.
¿Qué beneficio traería a nuestras vidas?
Gracias a la tecnología, las Smart Cities impulsan, entre otras ventajas, nuevas profesiones y oportunidades laborales, una administración más ágil y modelos sostenibles y más respetuosos con el medio ambiente.
Hablamos de ciudades más participativas en las que sus ciudadanos forman parte a diario de la toma de decisiones, gracias a un nuevo modelo de gobernanza, con el que también se promueve una administración más ágil y accesible que evita esperas y pérdidas de tiempo. Ciudades que conectan con el ciudadano y sus necesidades y en donde el cambio llega a todos y no se queda sólo en los conglomerados de las capitales, sino que va más allá con mejoras y conexión de zonas rurales y pequeños municipios. Ciudades más cómodas en las que se agilizan los desplazamientos y se fomentan las energías limpias.
Como mencionamos antes, uno de los principales cambios son los entornos urbanos eficientes, en los que no se desperdician recursos y en los que la re-utilización es una pieza clave, tanto desde el punto de vista de la salud, como del concepto de resiliencia urbana o adaptación permanente al cambio. Además, este concepto de ciudad impulsa nuevos modelos de producción y consumo ya que promueve una Economía Circular.
Tucumán, ¿una “smart city”?
Como en Barcelona, el salto hacia una ciudad más inteligente se va dando en mayor o menor escala en casi todo el mundo. Cada ciudad creará su propia versión de Smart City, pues no se trata de adaptarse a un esquema prefijado de cambios tecnológicos sino de transformar su propia infraestructura y la dinámica de vida de sus habitantes, en una versión avanzada tecnológicamente, más eficiente y más simple, sustentada en la interconectividad del Internet of Things.
En Tucumán ya se están implementando medidas de urbanización sustentadas en tecnología smart. Existen compañías, SigFox por ejemplo, que están apostando a la evolución tecnológica en nuestra ciudad y desde las Municipalidades ya se está trabajando en programas de renovación.
Viveo ya está desarrollando dispositivos que se conectan a la red de IoT y que muy pronto estarán disponibles para todos en la provincia. El objetivo: dar un paso más hacia el futuro.
Fuente: Forbes.
Conoce más sobre estos proyectos aquí
#smartcity #digital #tech #InternetofThings #Viveo